Contenido del post:
Elige la red social donde compartir la imagen
El muerto a la sepultura y los vivos a la diablura
Esta frase de origen español se suele utilizar en contextos funerarios para marcar la diferencia entre el difunto que va a ser enterrado y los vivos que continúan con su vida. Se trata de una expresión muy gráfica que evoca la imagen del cadáver siendo llevado a la tumba mientras los dolientes inician el duelo.
Significado de la expresión
La primera parte, «el muerto a la sepultura», es una referencia directa al destino final del cuerpo sin vida, que es ser enterrado o llevado a cualquier lugar de descanso definitivo. Indica que ha llegado el momento de despedirse físicamente del difunto mediante su inhumación o cremación.
La segunda parte, «y los vivos a la diablura», alude a que los allegados que siguen con vida deben continuar, a pesar del dolor y la pena. Esta «diablura» o actividad cotidiana de los vivos contrasta con la quietud eterna del muerto. Implica que la vida continúa y que los sobrevivientes tienen que seguir viviendo, tal vez recordando de vez en cuando al fallecido.
Uso en los funerales
Esta frase se utiliza sobre todo en los velatorios y entierros, en boca de los familiares, amigos o conocidos del difunto. Suele decirse para marcar simbólicamente la separación entre el que ha muerto y las personas que lo sobreviven.
En el contexto del velatorio, puede mencionarse para indicar que ha llegado el momento de finalizar el homenaje y llevar el cuerpo hasta el lugar de descanso final. Es una forma coloquial de señalar que es hora de proceder al entierro o la cremación.
Una vez realizada la inhumación y de vuelta del cementerio, también se usa esta frase popular para expresar que los dolientes deben seguir con sus vidas y dejar que el muerto descanse en paz. Es una invitación a recordar a la persona fallecida, pero sin quedarse anclados en el pasado.
Opinión de expertos
Los psicólogos que trabajan en duelo recomiendan encontrar un equilibrio entre honrar al difunto y continuar hacia adelante. Según la terapeuta Marta López, «esta frase recoge de forma certera esa dualidad. El ritual funerario sirve para despedirse¢ pero luego llega un momento en que los vivos deben mirar al futuro. No se trata de olvidar a los seres queridos, sino de aprender a vivir con su ausencia física».
Ventajas de utilizar esta expresión
- Permite marcar simbólicamente la separación entre el difunto y los vivos.
- Señala que ha llegado el momento del entierro o cremación.
- Anima a los dolientes a seguir con la vida cotidiana.
- Es una forma coloquial de expresar una idea profunda.
- Recoge la dualidad entre el recuerdo y la continuidad.
Inconvenientes de decir esta frase
- Puede resultar algo brusca e informal para algunas personas.
- Su significado muy gráfico puede no ser del gusto de todos.
- Si se usa en el momento inadecuado, puede sonar frívola.
- Algunas personas más tradicionales pueden preferir frases más formales y solemnes.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes sobre la frase «El muerto a la sepultura y los vivos a la diablura»
¿De dónde proviene esta expresión?
¿Se considera una frase apropiada para un funeral?
¿Hay que utilizar esta expresión en todos los funerales?
¿Es mejor no mencionarla si hay niños presentes?
En conclusión, «el muerto a la sepultura y los vivos a la diablura» es una frase muy arraigada en el folclore hispano que se utiliza en los contextos funerarios para simbolizar la separación entre el difunto y los sobrevivientes. A pesar de su tono coloquial, expresa la idea profunda de despedir al muerto y continuar la vida. Hay que evaluar bien si el momento y el auditorio son los adecuados antes de pronunciarla.