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La muerte mexicana es el espejo de la vida de los mexicanos
La frase «La muerte mexicana es el espejo de la vida de los mexicanos. Ante ambas el mexicano se cierra, las ignora.» del escritor mexicano Octavio Paz hace referencia a la actitud particular que tienen los mexicanos ante la muerte y cómo esto refleja su forma de vida.
El significado de la frase
Paz quiere decir que la muerte para el mexicano es un espejo o reflejo de cómo vive su vida. Así como evita pensar o hablar de la muerte, también evita reflexionar sobre el sentido de la vida. Ante ambas, el mexicano prefiere «cerrarse» y mantenerlas ocultas.
Esta actitud está profundamente arraigada en la cultura y la idiosincrasia mexicana. Se expresa de muchas formas:
- En el humor negro y la burla ante la muerte.
- En la indiferencia y resignación ante ella.
- En el silencio y los eufemismos con los que se alude a ella.
- En los ritos y tradiciones que envuelven al difunto en sigilo.
El uso de la frase en contextos funerarios
Esta frase de Paz cobra especial sentido cuando se emplea en contextos funerarios. En los velorios y entierros mexicanos se hace patente esa actitud cerrada y esquiva frente a la muerte.
Algunos ejemplos:
- No se habla directamente de «la muerte» sino de «la partida del ser querido».
- No se dice que «murió» sino que «falleció», «descansó» o «se nos adelantó».
- El cadáver se arregla para aparentar que la persona está dormida.
- El ataúd permanece cerrado, ocultando la imagen cruda de la muerte.
De esta forma, la frase de Paz sintetiza muy bien la negación de la muerte que impera en los rituales funerarios mexicanos. En ellos el mexicano no sólo «se cierra» a la muerte, sino que incluso llega a disimularla con eufemismos.
El significado más profundo
En el fondo, lo que Paz critica con esta frase es la incapacidad del mexicano para encarar las realidades incómodas de la vida: no sólo la muerte, sino también la pobreza, la desigualdad, la injusticia. Ante ellas, opta por cerrar los ojos.
De ahí la genialidad de vincular metafóricamente la muerte con la vida. La muerte como espejo de la vida. Si evitamos pensar en la muerte, ¿cómo encontraremos un sentido profundo a la vida?
Conclusión
La célebre frase de Octavio Paz sigue teniendo vigencia cuando se emplea en contextos funerarios mexicanos. Sintetiza agudamente esa actitud de negación y silencio ante la muerte, tan arraigada en nuestra idiosincrasia. Pero también nos invita a reflexionar sobre cómo esa negación de lo incómodo se extiende a otros aspectos de la vida. Una frase profunda que sigue interpelándonos como mexicanos.