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La vida tiene altos y bajos, y aunque ahora estés en un momento bajo, recuerda que querría verte feliz de nuevo
La vida no es un camino recto de felicidad y éxitos, sino que está llena de altibajos. Todos pasamos por momentos buenos y malos, por periodos de alegría y tristeza. Y cuando nos encontramos en esos valles que parece que no tienen fin, conviene recordar que la vida continuará y volverán a llegar los momentos felices.
Especialmente en un funeral, cuando nos invade la pena y el desconsuelo por la pérdida de un ser querido, esta frase nos recuerda que aunque ahora estemos pasando por un momento bajo, lleno de dolor y sufrimiento, debemos tener esperanza en que encontraremos de nuevo la felicidad.
Nuestro difunto querría vernos levantarnos después de este duro golpe,recordar los buenos momentos juntos y seguir adelante. No le gustaría vernos permanecer eternamente tristes y hundidos en la depresión. Su deseo sería que, aunque ahora sintamos su ausencia como una herida profunda, poco a poco sanemos y volvamos a sonreír.
Muchas veces, cuando perdemos a alguien cercano, nos invade un desánimo tan grande que creemos que no podremos volver a ser felices. Pero con el paso del tiempo, el dolor se va suavizando y aprendemos a convivir con ese vacío, sin dejar que oscurezca todos los demás aspectos de nuestra existencia.
En el funeral, mientras damos el último adiós, es normal que nos abandonemos a la pena y al llanto. Pero en los días y semanas posteriores, conviene tener presente que nuestro ser querido desearía que siguiéramos disfrutando de la vida, a pesar de su ausencia.
Él querría que recordáramos los buenos momentos vividos juntos, todas las alegrías y risas compartidas. Y que, apoyándonos en esos recuerdos, pudiéramos ir recuperando poco a poco la ilusión y las ganas de vivir.
Aunque ahora pasemos por un mal momento, un período de duelo necesario, él desearía que finalmente pudiéramos reencontrar la serenidad y la paz interior. Que siguiéramos creciendo como personas, cultivando nuestros sueños y disfrutando de las pequeñas cosas de la vida diaria.
Así que, en su memoria, tratemos de vivir de la forma más plena y feliz posible. Superemos este obstáculo y sigamos caminando con la frente bien alta. Él vivirá para siempre en nuestros corazones, y nos infundirá la fuerza necesaria para afrontar el futuro con una sonrisa.
La vida sigue, a pesar de las despedidas. Y en medio de la tristeza por su partida, estoy seguro de que él querría vernos felices de nuevo. Seguirá caminando a nuestro lado,convirtiéndonos con su recuerdo y su amor.