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Mientras vivamos, ellos también vivirán, porque ahora forman parte de nosotros, mientras los recordemos
Esta frase de origen judío se ha vuelto muy popular para ser utilizada en funerales y memoriales. Expresa un bello sentimiento de continuidad y recuerdo hacia aquellos que han fallecido.
La oración completa en hebreo es «Zichronam livracha» que significa «Que su memoria sea una bendición». Pero esta versión más extensa en español transmite la esencia de mantener vivo el legado y espíritu de nuestros seres queridos a través de nuestra propia existencia.
Significado de la frase
Básicamente esta frase quiere transmitir que mientras sigamos con vida, aquellos que se han ido no morirán completamente. Sus enseñanzas, su amor y sus recuerdos permanecerán a través de nosotros.
De alguna forma, es como si una parte de ellos continuara existiendo en nuestro interior. Y esto solo será posible si hacemos el esfuerzo consciente de mantener vivos esos recuerdos y el legado que nos dejaron.
Es una invitación a honrar su memoria manteniendo presentes en nuestra mente y corazón a esas personas que ya no están físicamente. Pero que de alguna manera, espiritual o anímicamente, pueden permanecer junto a nosotros.
Uso en funerales judíos
En la tradición y ritos funerarios judíos, esta frase se utiliza mucho durante los entierros, ceremonias en memoria de algún fallecido o en visitas al cementerio.
Suele ser recitada en hebreo original «Zichronam livracha», acompañada de otras oraciones y bendiciones.
Pero también es muy común que se exprese en español, para que todos puedan comprender su significado.
Su lectura busca reconfortar a los dolientes, recordándoles que a pesar de la terrible pérdida, sus seres amados de alguna manera seguirán formando parte de sus vidas.
Los judíos creen que el recuerdo y las acciones de los vivos pueden perpetuar el alma y nombre del fallecido. Como si se negaran a dejarlos ir por completo.
La importancia de los recuerdos
En el judaísmo, hay un gran énfasis en honrar a los muertos y reverenciar su memoria. Se cree que mientras permanezcan en la mente y el corazón de los vivos, la persona seguirá presente espiritualmente.
Por eso, la tradición judía enfatiza la importancia de:
Contar historias sobre el difunto y compartir recuerdos con las nuevas generaciones. Esto mantiene su esencia viva.
Decir la oración del Kaddish. Es una plegaria que se recita diariamente durante 11 meses luego de una muerte, para elevar y honrar el alma del fallecido.
Visitar su tumba. Es una muestra de amor y respeto, que también contribuye a mantener vivo el vínculo.
Estas acciones expresan este deseo de mantener la conexión con aquellos que han partido. Pero que dejan una huella imborrable en nosotros.
Conclusión
La frase «Mientras vivamos, ellos también vivirán, porque ahora forman parte de nosotros, mientras los recordemos» es un emotivo recordatorio durante funerales judíos, de que nuestros seres amados fallecidos pueden permanecer vivos en nuestros recuerdos y acciones.
Nos invita a atesorar sus enseñanzas y legado, compartiéndolos con las generaciones futuras. De esta forma, su memoria realmente será una bendición que nos acompañe y reconforte siempre.